Si puedes recordar todos los vuelos que has cogido en tu vida, o bien formas parte del 70% de personas que tienen miedo a volar, o es que has viajado poco más de 1.000 km de tu alrededor.
Me interesas seas del grupo que seas, porque aquí os traigo los 5 trucos que hacen mis vuelos mejores. Y sí: yo he perdido la cuenta del número de aviones que he cogido, y aunque suena muy exótico, creedme que hay momentos en los que me hubiera aferrado a la tierra en vez de tener que salir volando…
Tip 1 – Tapones para tus oídos
En la cabina del avión hay mucho ruido constante: los motores que obviamente tienen que rugir lo que necesiten, el niño que llora justo detrás de ti, los adolescentes nerviosos cuyas hormonas vuelan más alto que su voz…
Si tienes un vuelo largo o corto, lleva unos tapones sencillos, los que mejor te ajusten, para que tu cabeza descanse de incomodidades. Pensarás “con mis cascos de música es suficiente”. Bueno, si son algunos de este estilo, tipo diadema que aíslan, los podrás utilizar, pero…¿12 horas con ellos en la cabeza? Tú verás…
Tip 2 – Agua
Lleva una botella de agua contigo y bebe cada poco tiempo (cada 30 minutos estaría perfecto). Pide a las azafatas que la rellenen las veces que sean necesarias, pero hidrata tu cuerpo y le marcarás un gol al jetlag. Aprovecho para recomendarte que no consumas alcohol. Cuando llegues a tu destino, ponte como Las Grecas si te apetece (he buscado esta expresión antes de meterla, por si tenía alguna otra explicación que no fuera la del grupo de música, pero no… ) pero durante el vuelo el alcohol pega el doble por la presión, doble de resaca incluida, te lo digo por experiencia…
Tip 3 – Lleva frutos secos y comida de calidad del aeropuerto.
Volví de China en un vuelo maravilloso, con una comida rica, en el avión más grande del mundo. En cuanto bajé, vomité todo. Mi cuerpo se sentía mal, y reconocía esa sensación…
Siempre que comía algo del catering me dolía el estómago. Obviamente esto dependerá de si viajas en business o en turista (yo soy de esta opción, excepto una vez que me invitaron a la «zona VIP» de un vuelo corto), pero el 100% de las aerolíneas que he probado tiene menús que no me sientan bien, e intuyo que se debe a sus conservantes o bien es porque mis sentidos están atrofiados (lo que tiene una explicación: https://www.directoalpaladar.com/cultura-gastronomica/por-que-sabe-tan-mal-la-comida-en-el-avion ).
Así que antes de subir, lleno una bolsa de frutos secos crudos y compro algo “sano” en el aeropuerto que me como cuando sacan la comida al resto. En tierra os aseguro que poca gente come de todo como yo, pero en los vuelos me vuelvo “rarita”.
Tip 4 – Lleva solo el equipaje que tú puedas cargar.
Esto es una máxima de mujer viajera e independiente. No te cargues con miles de bultos si no los puedes gestionar tu sol@ , sin carrito o ayuda. Simplifica la vida poder subir unas escaleras con el equipaje en la mano y no tener que solicitar ayuda. La gente es amable por naturaleza… pero no siempre. Y tampoco tienen por qué cargar con tus cosas, así de simple.
Tip 5 – Lleva calcetines calentitos.
Estás a 11.000 metros de altitud y aunque todo está climatizado, suele hacer frío. En verano también. Así que opta por un calzado cómodo con el que puedas ponerte unos calcetines. Te vas a acordar de mí en algún momento si vas con sandalias.
Tip 6 – Relájate, no hay nada que puedas controlar en el vuelo más que tu actitud.
Apenas duermes la noche anterior, rezas a Dios y a sus secuaces aunque no has ido a misa en 25 años, revisas el tiempo para ver si hará aire en el despegue… Lo sé, conozco esa sensación.
Yo no tenía miedo a volar, pero un Madrid-Lisboa que había hecho decenas de veces (vivía en Portugal) cambió aquella sensación. Pensé que era mi último día en la Tierra, y a partir de ahí estuve dos años con ansiedad cada vez que me subía a un vuelo. Los que me conocen se sorprenderán porque jamás dije nada… y no dejé de cruzar el charco, pero cada vez que se encendía la señal de los cinturones me moría de miedo. Mi corazón se salía del pecho en cada turbulencia…
¿Cómo cambié de nuevo a volar con seguridad? ¿Terapia? Nada… yo soy muy de “do it yourself” así que comencé a seguir a cuentas de twitter de Pilotos y TCP que explicaban todos los protocolos que tenían en los vuelos. La información es poder, y ahora confío al 100% en los profesionales. Y como siempre van dos pilotos, aunque uno sea un gañán, nos queda un segundo. Aquí te dejo unos cuantos profesionales que vienen muy bien: https://twitter.com/PatoAviador , https://twitter.com/controladores
Y como soy de ciencias, solo me quedé con una mala costumbre: me aferro a la ley de probabilidades comprobando cuándo ha sido el último accidente de avión y… me tranquiliza si ha sido “hace poco”. Sí, lo sé, suena rarito también… ¿Quizás la terapia habría sido mejor?
Sea como sea, si tienes la fortuna de poder volar, viajar lejos, surcar los cielos, entrar entre nubes, ver ciudades desde lo alto, deberías de disfrutarlo al máximo. Dicen que la vida es un viaje ¿no? Yo diría que es un vuelo con muchas escalas. Disfrutémoslas.



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