Inteligencia Artificial vs Inteligencia Emocional

Crecen las herramientas de IA (Inteligencia Artificial) para redactar contenidos, crear imágenes o ilustraciones, controlar todo tipo de máquinas de producción. De niños pensábamos que los robots iban a ser humanoides de metal dotados de capacidades mejoradas que nos sustituirían. Ahora son algoritmos que se entrecruzan para tener la respuesta perfecta, un pozo de sabiduría infinita que revisa el mayor poder del mundo actual: la información, los datos.

Este texto, por ejemplo, podría estar escrito por ChatGP, simplemente preguntándole por varias palabras clave, y encima sin errores gramaticales como los que puedo cometer yo.

Sin embargo, no pondría la emoción, la opinión, la ironía que nace de mi personalidad. Sería un contenido perfecto, probablemente con un posicionamiento mucho mejor que el que pueda tener. Por eso aparece el miedo a la Inteligencia Artificial. ¿Nos quitarán el trabajo? ¿Sustituirán definitivamente a periodistas, redactores, diseñadores…?

El avance, el éxito, una vida mejor están al otro lado del miedo. Igual que en la inteligencia emocional, hay que saber arriesgarse y asumir el cambio. No hay nada más poderoso que saber evolucionar. A veces lo llaman fluir, adaptarse. Tengo todavía en la mesilla el libro con ese verbo, «Fluir» del autor impronunciable Mihaly Csikszentmihalyi y que según su portada es todo un tratado de «psicología de la felicidad».

Porque con Inteligencia Artificial o sin ella, lo que siempre buscamos es la paz mental, y aquí se implica la otra inteligencia, la emocional. Si estas nuevas herramientas hacen más fácil nuestro trabajo, ahorran tiempo y esfuerzos, creedme que las integraremos como parte de nuestra vida como hemos hecho siempre, simplemente por evolución (y vagancia o «ahorro de recursos»).

Si nos ponemos a valorar si nuestra inteligencia emocional puede evolucionar al mismo ritmo, hoy estoy optimista y os diré que sí. Que debemos aspirar también a automatizar las acciones que nos hacen felices, mejores personas, que hacen que ayudemos a los demás sin pensarlo.
Ojalá hubiera un logaritmo para poder simplificar el trabajo personal que requiere nuestra paz. Algunas herramientas tenemos: el yoga, la meditación, practicar la solidaridad o el deporte ayudan. Pero requieren esfuerzo, eso es así.

De momento os dejo para investigar una presentación con 50 herramientas de IA que podéis descargar. También requiere trabajo saber utilizarlas, pero si alguna de ellas nos ahorra tiempo para salir a correr un ratico al día, habrán logrado su propósito, y nosotros estaremos un poco más cerca de una inteligencia emocional plena.

Una respuesta a “Inteligencia Artificial vs Inteligencia Emocional”

  1. […] Realidades Aumentadas e Inteligencias Artificiales, leer y formarse es una obligación que no podemos dejar atrás sean cuales sean los avances […]

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