Todavía dudo si poner la tilde a guión, y como se aceptan ambas opciones, lo haré aleatoriamente para que aquellos lectores con TOC ortográfico puedan desquiciarse un poco.
Pero yo venía a contar otra cosa… En realidad el post de hoy quiere ser una meditación en voz alta sobre lo que nos marca la vida. Sobre aquello que tenemos que hacer como individuos sociales de un país desarrollado: nacer, ir a la escuela, a la universidad, trabajar, comprar una casa, encontrar pareja, viajar, casarse, tener hijos, divorciarse, enloquecer, encontrar de nuevo el amor, jubilarse y morir. Fin.
Como si de un guion se tratase, vamos pasando de una fase a otra, a veces nos saltamos alguna, otras la vivimos dos veces… pero nuestra existencia se basa simplemente en esas acciones marcadas por esos renglones invisibles que parecen transmitidos generación tras generación, aunque con diferentes valores según pasan los años.
A veces sientes que quieres cambiarlo, te rebelas contra la sociedad y sacas tu lado salvaje creyendo que estás haciendo algo épico. Eres diferente, te sales de lo establecido y te niegas a seguir el camino de todos.
Inevitablemente vuelves. Inevitablemente vuelves a retomar la obra de tu vida, y te das cuenta de que aunque hayas sido algo más original que el resto, has vuelto al guión…
Sin embargo, a pesar de ese guion, la forma de vivir la película es diferente cuando te centras en la verdadera protagonista: tú. Cuando realmente te das cuenta de quién es la heroína, quién tiene que «ganar a los malos», conquistar hazañas o recomponerse después de cada batalla. Cuando centras tus esfuerzos en vivir la mejor película posible, comienza a darte igual el guion. Si lo sigues o no lo sigues, pasa a ser un problema secundario cuando lo que haces es vivir al máximo. Te olvidas de él y disfrutas.
Los personajes aparecen y desaparecen, algunos se vuelven coprotagonistas y otros simplemente aparecen como figurantes en algún momento. Pero tú, sigues viviendo con intensidad las emociones que te encuentras en tu historia.
Ni tan siquiera te da miedo el próximo capítulo, o incluso el final. Porque sabes que dejarás una película increíble que probablemente se salió muchas veces del guion… pero que lo hizo con un arte asombroso.
¿Alguien más que no siga el guion preestrablecido? Sin miedo, querid@s… No hay nada más peligroso que el miedo. Pero de eso hablamos otro ratico.



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