La curva de aprendizaje

Llevo varios días de transformación laboral y personal a muchos niveles: desde el cambio de dirección general de mi empresa, hasta el cambio de objetivo vitales que se plantean conforme pasan los años.

No tengo costumbre de estancarme en nada, la verdad, pero cuando la adaptación pasa por la evolución de ti misma desde dentro, esas decisiones abruman, dan miedo y a la vez ilusionan.

El otro día, hablando con mis queridas excompañeras de trabajo a las que adoro, opinábamos sobre los valores que hay que mantener sean cuales sean las condiciones que nos encontremos delante. Esa frase común de «tú sigue haciendo el bien y el universo te recompensará» muchas veces nos suena a un tópico manido para consolarnos cuando los idiotas nos rodean.

Sin embargo, cuando somos jóvenes nos tomamos los problemas laborales con otra perspectiva dramática, todo se hace gigante, lágrimas por los dimes y diretes, ansiedad… sobre todo cuando es el primer trabajo.

Conforme pasan los años, priorizas la paz mental (sobre todo la tuya), la estabilidad del equipo, la facturación y otras cosas que no se te pasan por la cabeza a los veinte años. Echas la vista atrás y te das cuenta de todo lo aprendido, y sonríes…

Sonríes al recordar esa época… En la que te comías el mundo, creías saberlo todo y no entendías muchas decisiones de tus jefas.

Ahora tienes el doble de años, el triple de arrugas y las cosas claras. Y como suelo decir yo, todo esto no ha sido gratis. Esto han sido 20 años laborales de formación, adaptación, observación del trabajo ajeno, absorción de información, muchas, muchas, muchas frustraciones, más equivocaciones, lloros (obviamente) y horas de trabajo extra que ni se han pagado, ni se pagarán, ni falta que les hace.

No llego a maestra de ningún tipo. La sensación de continuo aprendizaje no se me va de la cabeza, pero eso hace que permanezca en mí las ganas de seguir avanzando. Ahora que los conocimientos se desactualizan cada vez más rápido por la aparición de nuevas tecnologías, necesitamos más que nunca seguir surfeando curvas de aprendizaje.

Entre Realidades Aumentadas e Inteligencias Artificiales, leer y formarse es una obligación que no podemos dejar atrás sean cuales sean los avances personales a los que aspiremos.

Aunque… he de decir también que la máxima de «siempre (aprender y vivir) más y mejor» a veces necesita un «pause», descansar, e irse de vacaciones. Es imprescindible desconectar para volver a conectarnos a este mundo cada vez más desconectable y desconectado de lo verdaderamente importante.

Y eso exactamente es lo que voy a hacer yo en una semana… Leti off.

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