¿En serio, Universo?

Sin duda, un gran título para mi libro.

No me puedo creer que sea casi otoño… Este verano surrealista, con un guion sacado de una película de Almodóvar me ha dejado aturdida. Pero como siempre septiembre y el otoño, son épocas de comenzar, de soltar y de recibir el nuevo curso con la mejor de las actitudes y este año no va a ser menos.

Hace un par de semanas toqué la Luna, literalmente. Visitamos el Space Center de la Nasa en Houston y fue una de las mejores experiencias de mi vida. También toqué Marte, porque hay un trocito del planeta Rojo y otro del satélite.
El caso es que, quizás fue su energía, que acentuada por los dos eclipses del mes, desató una serie de acontecimientos cuanto menos curiosos que me llevaron a un huracán de sentimientos, pensamientos y sensaciones físicas difíciles de controlar.

Me vi preguntándole al Universo si de verdad iba en serio todo esto. Si de verdad era necesario que pasara por este camino de incertidumbre, desasosiego, intranquilidad, unido al sentimiento de amor y de amistad que en los peores momentos aflora gracias a la gente de mi alrededor que siempre demuestran que valen infinito (quien dice alrededor, dice tanto en Dallas como en todo el globo terráqueo). Y entonces, me encomendé a la Luna…

Era el día del eclipse, y le dije, «Mira querida, hagamos un trato. Eclipsemos, desaparezcamos, mengüemos… pero después, vamos a brillar como nunca.» Cogí el papel en el que había apuntado las mil mierders que tenía en la cabeza, lo enrrollé, y lo quemé.

Me vino justo para que no saltaran los detectores de humo de mi casa así que lo dejé en la terraza. América es lo que tiene: una seguridad máxima ante incendios que despierta a todos los vecinos activando la alarma anti-incendios si abres el horno con el pollo asado…

Seguimos entre eclipses, manejando las energías como mejor sabemos. Hasta final de la semana que viene, con el segundo eclipse lunar del mes, no se consolidan los cambios…

Después, llega mi lado racional y comienza a redactar el plan A, el plan B y el plan C. Que una es mística, pero tampoco tonta. Pero de verdad, ¿en serio Universo? Nunca dejas de sorprenderme…

Continuará…

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