Facturamos, lloramos y claramente, también hemos sido la otra

Si has llegado hasta aquí sin saber la que se ha liado con el último vídeo de Shakira y Bizarrap desgranando lo que quedaba de su corazón despechado, tienes mi más sincera admiración. Te la dejo aquí porque creo que es una pieza de marketing musical digna de estudio.

Las opiniones, la publicidad aprovechándose del impacto, los memes han invadido las redes del universo entero y yo me pregunto ¿por qué nos gusta tanto comentar el mal de amores de los demás?

Lo primero porque sentimos empatía por alguna de las partes. Gran parte nos vemos reflejadas en Shakira: ese dolor que ella expresa en forma de canciones, otras lo hemos llevado comiendo donnettes sin medida, escribiendo, bailando, o lo hemos drenado con amigas, alcohol y, seguramente más de una, con unas cuantas dosis de psicotrópicos. Ella canta y lo expresa así, además de facturar, estoy segura de que también ha llorado, como todas.

Después pasamos a la crítica, que nos encanta. Que si se mete mucho con «la otra», que eso las mujeres no deberíamos hacerlo, que pobre señor que tiene que aguantar todo ese peso mediático, que si se ha pasado nombrando a la suegra…

Nunca vamos a saber quién tiene razón. Una relación está compuesta por dos seres humanos con sus formas de ser y sus consecuencias. Con las malas decisiones hacia un lado y hacia otro, y, aunque quede claro que soy pro-Shakira y me encanta la fuerza que transmite en ese pedazo de canción, en este caso lo de drenar la ira públicamente no sé si es buena idea por ninguna de las dos partes cuando hay niños por en medio. Por otro lado, el arte (la música lo es) siempre ha sido una forma de transmitir los sentimientos del autor.

Y voy a abrir otro melón, ¿quién no ha sido alguna vez «la otra»? Aunque, darlings, quizás lo de comerse la mermelada de su mujer no es muy inteligente, en algún momento todas hemos sido «la otra» en mayor o menor medida. Sí, porque flirtear con quien sabes que tiene pareja, es en parte ser la otra. Y cuando te metes en esos líos debes ser consciente del riesgo que corres, no porque tengas la culpa de que esa relación se rompa, sino porque lo que haces dista mucho del respeto a ti misma que te mereces. Y aunque esta conclusión es lógica, también os digo que cada pareja es un mundo, y no es fácil salir de ciertas situaciones en las que la atracción es inevitable. Como veis, ni con una ni con otra.

Al margen de todo eso, tenemos ante nosotros una canción única, creada con una exactitud y una maestría digna de estudio en cualquier escuela de Marketing.
Mientras los mortales nos vamos identificando con un bando u otro, Shakira sigue facturando… y las penas con pan, siempre son menos penas. Aunque en realidad, supongo que cambiaría todo el dinero que ha ganado por un hombre que le hubiera querido, respetado y admirado, eso es así. Shakira somos todas.

Una respuesta a “Facturamos, lloramos y claramente, también hemos sido la otra”

  1. Avatar de Pablo Filgueira Iglesias
    Pablo Filgueira Iglesias

    Y los shakiros…? Y las piquesas? 🤔
    Hay muchos melones q abrir ahí…

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